martes, 24 de marzo de 2015

Siete cosas que la gente odia de tu página web

Ya sabemos lo importante que es disponer de una web atractiva y amigable para que los usuarios pasen el mayor tiempo posible en ella, lo que ayudará a incrementar visitas e ingresos. Si empiezas a observar, que tu página tiene cada vez menos tráfico y no entiendes a qué puede deberse, es hora de que te pongas manos a la obra. Para ayudarte, te vamos a decir las siete cosas que la gente suele odiar de una web, quizá así descubras el problema de la tuya.

Hay demasiado texto

Los usuarios solo leen el 28% de las palabras de una página, así que eso cuenta. Pon texto sólo cuando sea necesario, pero intenta que la información adicional esté puesta de una manera más dinámica. Viste a tu web con imágenes y vídeos. Estas alternativas atraen a los usuarios y pueden potenciar mucho tus cuotas de conversión.

Tarda mucho en cargar

Seguro que lo has oído ya varias veces: vivimos en una sociedad de gratificaciones instantáneas. Así que cuando el usuario clica un link, quiere que cargue, y que lo haga rápido. De hecho, un 40% de los visitantes dejará la web si tarda más de 3 segundos en abrirse, lo que puede afectarte bastante al final en cuanto a tus objetivos de ventas.
Hay que comprobar constantemente el tiempo que tarda tu web en cargar, y tener recursos a mano para evaluar y arreglar aquello que esté relentizando la página. Hay plataformas en la nube que pueden ayudarte con esto, o puedes contratar un proveedor DNS para evitar retrasos. Otra cuestión común es el número de HTTP de una página, ten cuidado con las peticiones de descarga que recibe tu web, y ajústalas a la infraestructura de tu página de forma acorde.

No funciona en móviles y/o tablets

La gente accede a contenido mediante varios tipos de dispositivos conectados a Internet. De hecho, un 60% del uso de Internet se da mediante dispositivos móviles. ¿Y qué significa eso? Tu web necesita ser optimizada a todas las pantallas, desde un iPhone hasta un iMac de 27’ pulgadas. Diseña tu web para ajustarla a las necesidades de tus clientes y a sus accesos, independientemente del dispositivo que usen.

Hay pop-ups molestos

No es sorprendente, las encuestas demuestran que un 90-95% de la gente odia los pop-ups. Es fácil ver por qué: Interrumpen la experiencia del usuario en la página. Recientemente Google ha intentado arreglar este problema lanzando un algoritmo que penaliza las web con demasiados anuncios
Asegúrate que los anuncios y las formas de registro están diseñadas para obstruir lo menos posible, hazlos más pequeños y fáciles de evitar por si el usuario no está interesado. Considera pop-ups de los que solo aparecen después de que el usuario haya estado en tu web durante un tiempo determinado, o haya hecho scroll hasta cierto punto. Este tipo de usuarios ya han demostrado cierto interés en tu página, así que puede que no la cierren entonces por ese anuncio desafortunado.

Vídeos con autoplay sin mi consentimiento

Todo el mundo ha experimentado esto: ir de pestaña en pestaña para intentar averiguar de dónde viene ese ruido tan molesto. El autoplay es la técnica publicitaria más odiada. Se trata de esos vídeos que funcionan solos cuando entras en una web o navegas por una página. Es para captar la atención de los usuarios, pero debería plantearse si la frustración del consumidor vale la pena. Procura que esto no pase, tenlo en silencio, de esta manera sigue llamando la atención pero no molesta al usuario con un ruido inesperado.

Mala experiencia de compra

Algunas veces, la web de información de una marca está construida de forma completamente diferente a su portal de ecommerce, donde se compran los productos. Las plataformas separadas crean confusión. Se llama el “síndrome de los dos sites” y se ha probado que decrece la conversión y no funciona. Lo mejor es construir tus páginas web en una misma plataforma, que compartan tecnología y eviten confundir a los usuarios para hacer la experiencia de compra lo más fácil posible.

No puedo contactar con el servicio de atención al usuario

Una web debe cumplir con la comunicación bidireccional entre el usuario y la marca. Sin contacto a veces los usuarios están perdidos. Un fácil acceso a la información y al contacto mediante teléfono o chat permite a los usuarios hablar con la empresa representante. Es algo muy importante para que el usuario se comprometa. Generar un buen feedback es una muy buena base.