miércoles, 14 de mayo de 2014

Cómo lograr estimular la mente de los consumidores en los Social Media

El éxito en los Social Media pasa por destacar entre la competencia, crear un mensaje diferente, que impacte y mueva a la acción. Ello pasa por estimular nuestro cerebro, y que el mensaje realmente tenga algo especial.
Para ello, a la hora de conectar con el público objetivo, debemos activar su cerebro, teniendo en cuenta las siguientes premisas:
Practica el entrenamiento del cerebro. Una forma de poner en marcha la máquina es ofreciendo algún tipo de reto. La sed de conocimientos del cerebro no tiene límites, mientras que la sensación de bienestar que se produce al alcanzar un reto, hallar el camino correcto, o solucionar un problema puede obrar en favor de la marca. De ahí la efectividad de los juegos de palabras, rompecabezas e incógnitas varias, que despiertan el interés por querer saber más.

Despertando la curiosidad. El interés por lo desconocido, la intriga por saber qué habrá detrás? inevitablemente nos impulsa a querer desvelar el misterio, e instintivamente fijamos nuestra antención. Lo cual implica un mayor esfuerzo por participar, que se traduce en una experiencia positiva con el mensaje, y favorece su retención.
Adelantando novedades en exclusiva. Siempre buscamos la novedad, queremos estar a la última, ser los portadores de la primicia. Ese halo de exclusividad que impregnan las presentaciones, el lanzamiento de un nuevo producto o servicio? máxime si se realiza a un escogido grupo de selectos privilegiados.
Dando razones que realmente convenzan. Necesitamos tener un motivo, una respuesta que nos lleve a confiar. Por ello, el dar una razón para comenzar a seguir a una marca, para dar un Me gusta, o un RT es un poderoso incentivo para conseguir dichos objetivos.
Información categorizada y debidamente ordenada. El cerebro está concebido para clasificar. Adoramos la organización; nos facilita la tarea de asimilar el mensaje. Por ello, las listas funcionan estupendamente a la hora de dar consejos, enumerar los pasos necesarios para cualquier proceso, o especificar un plan de actuación.
Optimismo, buen feeling y experiencia positivas. En las redes sociales, las buenas noticias tienen más aceptación que las malas. Causan un mayor impacto y generan mayor difusión. Cuanto más positivo es un artículo, más posibilidades tiene de ser compartido. Así lo demostraba el proyecto de investigación de Jonah Berger, psicólogo social de la Universidad de Pennsylvania. Cuando compartimos una historia con nuestros amigos nos preocupa cómo puedan reaccionar; por esta razón procuramos evitar los aspectos negativos. Del mismo modo que disfrutamos causando sensaciones positivas en nuestro entorno.
Añadiendo un componente emocional. Somos seres irracionales, que respondemos irremediablemente ante aquello que realmente nos conmueve. Hay muchas formas de dar argumentos para seguir a una marca, o promocionar el próximo lanzamiento de un producto. Si conjugamos estos razonamientos con un toque de emoción, especialmente dirigido al público objetivo, la respuesta será sensiblemente mayor. De ahí el poder del storytelling, que consiste en recrear una historia en torno al mensaje, de tal modo que se consiga su identificación con el receptor.