miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Siguen siendo las primeras posiciones de Google las más importantes?

¿Cómo han cambiado los hábitos de búsqueda en Google en la última década?
Google continúa siendo el buscador por antonomasia, el lugar prefrerencial al que los usuarios se dirigen cuando buscan información sobre productos y servicios. Por esta razón, la pugna por copar las posiciones más relevantes en el buscador es constante. Para optimizar la estrategia, conviene conocer cuáles son los patrones de búsqueda más habituales, y trabajar para aparecer en el lugar oportuno.
Según el informe presentado por Mediative, los usuarios continúan centrando su atención preferentemente en las primeras posiciones de Google, aunque bien es cierto que cada vez dedican menos tiempo a su análisis que hace 10 años.

El estudio refleja también la efectividad de los resultados patrocinados en el buscador. El hecho de estar situados en el lugar preferente de la página es sin duda su principal punto a favor.
La experiencia y la evolución tecnológica han propiciado que los usuarios necesiten menos tiempo para decidir dónde hacer clic, para saber qué resultados mejor se adaptan a sus necesidades. Si en 2005 los usuarios dedicaban alrededor de 2 segundos a revisar cada resultado de los que Google les proporcionaba, en la actualidad este tiempo ronda una media de 1,17 segundos; aproximadamente la mitad. Éste es el plazo máximo que las marcas tienen para llamar su atención y llevarse el clic.
El estudio destaca 2 factores fundamentales, que caracterizan la página actual de resultados de Google. De una parte, el primer resultado orgánico no siempre está situado en la parte superior de la página. Sino que Google modifica las SERPs en función del tipo de búsqueda, añadiendo elementos tales como resultados de Google Maps, imágenes, vídeos, carrusel... etc.
Esta nueva realidad, más que como un inconveniente, es necesario aceptarla como una ventaja, una nueva oportunidad de copar resultados en la parte superior de la página, sin tener que dedicar todos los esfuerzos a los resultados orgánicos. Así, las empresas pueden trabajar el SEO para imágenes, o vídeos, además de su presencia para Google Maps.
De otra parte, los usuarios móviles han aparecido en escena. Ello ha propiciado el escaneo vertical de los resultados de búsqueda, en detrimento del recorrido horizontal, más habitual antaño. Por ello, nos encontramos ante una nueva forma de mostrar los resultados de búsqueda, por parte de Google, y de revisar la información, por parte de unos usuarios cada vez más experimentados. Todo ello implica readaptar la estrategia a las nuevas formas de buscar información, con el fin de conseguir, por todos los medios, destacar.