Una decisión que no es fruto de la prisa ya que lleva trabajando en un cambio de estas características desde el pasado año testando diferentes sistemas decuración de contenidos hasta llegar al resultado que ya podemos disfrutar.
Un cambio en el que muchos ven un golpe hacia la filosofía de transmisión de contenidos en tiempo real sobre la que se basa la red social, pero que no parece importar en exceso a la compañía. El pajarito de Twitter confía en que seamos capaces de detectar cuáles están siendo las últimas tendencias y conversaciones sin necesidad de su ayuda.





