miércoles, 13 de febrero de 2013

Redes Sociales: cómo destruir una relación en menos de 24 Horas


Las redes sociales son un vehículo sumamente potente para ponerte en contacto con posibles clientes para tu negocio o empresa, ofreciéndote incluso la oportunidad de dirigirte a industrias específicas o personas influyentes dentro de la industria de tu interés. Todo es cuestión de buscar lo que necesitas de manera adecuada y de que tengas paciencia para entablar y llevar adelante contactos realmente efectivos.
 
De las redes más conocidas, Twitter es la más sencilla de utilizar porque los perfiles son abiertos y basta con que sólo escribas el nombre del manejador de la persona que te interesa, twitearle y de allí en adelante hacer la conexión.
 
De todo, lo que menos abunda es la paciencia.
 
Sin embargo, al ser tan sencilla, puedes cometer el error de lanzarte de manera agresiva en la búsqueda de nuevos prospectos o personas muy influyentes que pueden darle a tu producto una extraordinaria visibilidad.
 
Antes de utilizar las redes para buscar nuevos prospectos, debes asegurarte de que todo tu departamento comercial, incluso tu mismo, tienen las cosas bien claras y que has establecido con ellos una estrategia concreta para llevar adelante la tarea de prospección, de forma que no vayas a destruir relaciones en lugar de construirlas.
 
Antes que nada, ten la paciencia necesaria para hacer las cosas bien.
 
Un claro ejemplo de cómo no debes hacer las cosas.
 
La siguiente anecdota nos muestra como el representante de una empresa "X", quemó la posible relación con una persona muy influyente dentro de su industria, prácticamente de un día para otro.

El intercambio va como sigue:
  • El representante retuitea el contenido publicado por Robert Trenson, una persona muy influyente dentro de su negocio.
  • Trenson le agradece el retuit y cordialmente se ofrece para brindarles ayuda si fuese necesario.
  • El representante inmediatamente le contesta a Robert, ofreciéndole una demostración de su producto.
  • Robert, muy amablemente, le recomienda al comercial que se ocupe primero de conocerle un poco, que invierta tiempo en desarrollar la relación ANTES de querer venderle su producto.
Y en tan sólo tres interacciones, una relación que pudo haber arrancado con muy buen pie, en un ambiente cordial y de buen rollo, por la impaciencia de un representante comercial, se va por el drenaje.
 
¿Cómo pudo haberse hecho de mejor manera?
 
La respuesta te la da el mismo Robert en su mensaje. Si el representante de la empresa "X" se hubiera tomado el tiempo para indicarle a Robert el porqué le había retuiteado, la razón de su interacción o manifestar la simple intención de abrir una relación para conocerse mutuamente, tal vez la historia habría tenido un final feliz, o quizás menos embarazoso.
 
Un pequeño intercambio, tal vez algo como lo siguiente:
  • "De nada, Robert. Nos encanta el contenido que publicas porque aporta mucho valor para la industria en la que se mueve nuestra empresa", o quizás algo como...
  • "De nada, Robert. A nuestra empresa le interesa mucho el tema que trataste en este post. Tal vez podamos conversar un poco acerca de ello"
Algo que sencillamente hubiese demostrado un interés en desarrollar la relación un poco más, en llegar a conocer a la otra persona un poco, habría sido suficiente.
 
Sin embargo, ante el imperioso deseo de promover un producto o servicio, se olvida el hecho de que las redes sociales tienen una dinámica diferente, que lo importante es la relación, que si se puede vender pero que la estrategia debe ser un poco distinta.
 
¿No te parece que hubiera sido mucho más elegante utilizar un acercamiento diferente? ¡Seguramente hubiera sido más efectivo!

Un artículo escrito por Joel Pinto