viernes, 10 de mayo de 2013

En tiempos de crisis, las redes sociales son un buen escaparate para demostrar el talento profesional


Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa me han animado a escribir este post con el objetivo de animar, a aquellos que se encuentren en situación de desempleo, a trabajar como si de una empresa se tratara,  en su búsqueda activa de empleo.

Atrás quedaron los años en lo que prácticamente todo lo que podíamos hacer era esperar a que los portales de empleo colgaran las nuevas ofertas para que pudiéramos inscribirnos en ellas, o esperar al suplemento dominical.

Ahora, además de lo anterior, podemos dedicar el tiempo a trabajar sobre nosotros como si de una empresa se tratara, una empresa en la que la marca vamos a ser nosotros mismos y nuestro producto va a ser nuestro empleo.

Las redes sociales e Internet, nos abren unas posibilidades para promocionarnos, darnos a conocer y vendernos, inimaginables hasta hace unos años y no se debería pasar por alto esta gran oportunidad para conseguir alcanzar nuestro éxito profesional.


Esto requiere mucho trabajo previo en el que tendremos que detectar que redes sociales pueden adaptarse mejor a nuestro perfil, en cuáles podremos contactar con referentes, profesionales y empresas relacionadas con el sector en el que queremos trabajar, tendremos que definir nuestra imagen, elaborar un plan editorial en el que identifiquemos sobre qué y cómo vamos a hablar etc.

Una vez definido lo anterior, deberemos ser constantes, publicar con regularidad en los canales en los que hayamos decidido que vamos a tener presencia como profesionales, contactar con otros profesionales y en definitiva, todo este trabajo nos debe llevar a generar, construir y mantener un círculo de confianza en Redes Sociales que nos permitirá ampliar nuestra red de contactos y en definitiva, poco a poco y gracias a nuestra constancia y trabajo, se nos irán abriendo nuevas oportunidades laborales.

En definitiva, lo que quiero transmitir a través de este pequeño post, es que ahora, y con los alarmantes datos económicos y de empleo, se tiene que producir un cambio de chip en todos nosotros que nos haga aprovechar las oportunidades que Internet y las Redes Sociales nos ofrecen, trabajando en nosotros mismos, como si de una empresa se tratara, teniendo claro que nuestra marca seremos nosotros y nuestro producto nuestro trabajo. Sólo así lograremos diferenciarnos en un mercado en el que cada día existe más competencia para cubrir menos puestos de trabajo.

Sin lugar a dudas, en tiempos de crisis, las redes sociales son un buen escaparate para demostrar el talento profesional.